ESE AUTÓNOMO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO.

Pitufo Autónomo

Pitufo Autónomo

El imaginario colectivo tiene en la figura del autónomo una suerte de santo laico, un profesional que no enferma nunca, que no sabe de vacaciones, que vive estresado y al que le brotan canas de tanto sufrimiento. Con nuestros 6 millones de parados cada vez ha habido más gente que, en lugar de buscar un trabajo, lo ha fabricado y en muchos casos poniendo en riesgo su patrimonio, el de los suyos e incluso la salud. Estos emprendedores, palabra de moda, lo están dando todo en el peor momento de nuestra historia reciente para hacerlo. Con muy pocas ayudas y un consumo que languidece.

Por un lado nuestra economía se basa en un 80% en Pymes. Para unos es un triunfo, pero para otros  significa que faltan empresas fuertes y resistentes que puedan acometer los problemas con mayor solvencia. De ese porcentaje buena parte son los autónomos y a día de hoy no puede decirse que los distintos gobiernos tengan muy en cuenta su peso en nuestra economía, su interés como población activa. Vamos, que no los miman precisamente.

Nunca debiera olvidarse que toda gran empresa ha empezado por ahí, por esa semillita que hay que regar. En España hay más de 3.000.000 millones de autónomos, más que funcionarios.

 ¿QUÉ ES UN AUTÓNOMO?. Pues principalmente es aquel trabajador que no tiene contrato ni empleador, que realiza una labor lucrativa, pertenece al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y paga su impuesto de Actividades Económicas. No hay que confundirlo con el empresario individual que no tiene obligación de constituirse como autónomo.

Como requisito hay que ser mayor de edad. Algunas de sus características, así como el pago de las cuotas, está en continua revisión.  Por ejemplo, se quiere que no tenga responsabilidad ilimitada, es decir, que si van mal dadas  no tenga que responder con sus bienes a cualquier imprevisto.

EL COSTE DE SER AUTÓNOMO. Hasta hace bien poco la cuota básica podía  llegar a ser de 3.000 € al año. Y eso aunque no le llegasen los ingresos. Lo más normal era y es sumarle a ese gasto fijo el de la gestoría que le lleve los papeles, algún alquiler, un vehículo y esa línea de móvil que suele ser imprescindible. Es decir, que ser autónomo era una penitencia y había que llevar una cruz de 6 o 7.000 € al año.

Vista la necesidad y su importancia en nuestra economía se han producido varios cambios muy interesantes que habrá que tener en cuenta y que quizá acaben con esa imagen del autónomo como santo y sufridor laico… o al menos atenuarla. La primera fue establecer una tarifa plana de 50 € a los hombres menores de 30 y mujeres de 35. Naturalmente esto se quedó muy corto y al final esa tarifa afecta a todos. Hay además una estupenda bonificación del 80% en la cuota los primeros 6 meses, de un 50% en los 6 siguientes y de un 30% para el resto…y es un alivio importante para poder tener unos beneficios y que el negocio empiece a volar.

También existen facilidades si eres de los afortunados con un contrato de trabajo pero quieres desarrollar en paralelo tu carrera como autónomo.
Las bases de cotización de un Autónomo, si es que tiene esperanzas en cobrar una pensión el día de mañana, puede consultarlas en la Seguridad Social

VALE, ¿CÓMO HACERLO?. Estamos en España. Si no hablamos de interminables papeleos me quedaría el post muy soso. Tendrá que cumplimentar la declaración censal 060 y le darán un NIF con el que operar. Después debe declarar la actividad y darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, aunque lo suyo es mirar si está dentro de los colectivos exentos. Por último se dará de alta en la Seguridad Social en el Régimen Especial de Autónomos y hay una buena noticia, se puede hacer todo por internet, en Centro de Información y Red de Creación de Empresas (Circe)

Rafael Jordá