Hábitos y adicciones

jorda-batman

No soy quien para dar lecciones a nadie sobre adicciones. No es que sea especialmente adicto, es que se trata de un capítulo muy personal que ataña a un montón de asuntos que no son, en absoluto, económicos. Trataré de ser lo más aséptico posible.

Empecemos por fijar conceptos. Según la Wikipedia adicción es una enfermedad física y emocional, una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación debido a la satisfacción que esta causa a la persona. Ateniéndonos a esta definición debemos diferenciar adicciones de hábitos, esas costumbres que tenemos en nuestra vida cotidiana y que no conllevan “enfermedad física o emocional”. La línea que separa unas de otras está clara. Ahora bien, vamos a ocuparnos de las adicciones onerosas independientemente de la necesidad y de la satisfacción que nos proporcione.

¿ADICCIÓN O HÁBITO?.  Lo primero será reconocer si tenemos una adicción que nos vaya a complicar la vida. Habremos de hacernos varias preguntas y responderlas con sinceridad.  Se me ocurren las siguientes:

  • ¿Te hace sentir mal, con mala conciencia, después de haber gastado el dinero?
  • ¿Te causa problemas con familia y amigos?
  • ¿Te distrae del trabajo o de los quehaceres diarios?
  • ¿Afecta a tu reputación, a cómo te ven los demás?
  • ¿Has tenido que pedir dinero para costearla?
  • ¿La ocultas?

Si has contestado SÍ a alguna de ellas ponte en alerta, si son varias haz que suenen las alarmas. Ahora vienen las adicciones más comunes.

TABACO. Naturalmente el rey de las adicciones nocivas y caras es el tabaco. Pocas sorpresas al respecto. ¿Es un placer?, pues seguro que sí y que a muchos les merecerá la pena, pero si atendemos al bolsillo las cuentas están claras. Entre el coste de fabricación del producto, que es baratísimo pero que tiene un precio de venta alto, más los impuestos indirectos correspondientes, cada cajetilla ronda los 4 €, es decir, si te metes en los pulmones una cajetilla al día te costará 28 € a la semana, 112 € al mes y 1.344 € al año. Es decir, unas vacaciones con coche de alquiler, vuelo en avión y apartamento en Mallorca. Puede parecerte poco, no digo que no, pero no olvides que lo estás pagando para fastidiarte la salud. Además,  para mucha gente fumar no le proporciona ningún placer, es una condena que desgraciadamente conlleva gastos médicos futuros. El gasto en tabaco cae año tras año, con crisis y sin ella. No es de extrañar que nuestro típico primer deseo de año nuevo sea “dejar de fumar”. Efectivamente hay muchos argumentos para dejarlo, el económico solo es uno de ellos.

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JUEGOS DE AZAR Y APUESTAS.  Ya hablamos en su día de lo poco provechoso que suelen resultar las loterías, “el impuesto que nos cobra el Estado por nuestro desconocimiento de las matemáticas”. Los beneficios que suelen presentar los gobiernos y empresas con las mil loterías que nos ofrecen deja bien claro que ganan mucho dinero, muchísimo y además es el nuestro. Para más información lee el post sobre loterías.

Mi opinión sobre gastar nuestros ahorros en las apuestas no es mucho mejor. Las empresas que las gestionan, así como los casinos, salas de juego, etc, son boyantes, ganan mucho dinero y también es nuestro. Es muy difícil ganar, pero mucho, mucho, mucho. No tengo ni idea del placer que uno puede sacarle a apostar o a perder dinero haciéndolo. Puede ser adictivo y emocionante, no digo que no, pero también la vía más rápida para perderlo todo. La ludopatía es una enfermedad bien diagnosticada y tratable, uno de los grandes motivos por los que la gente se arruina y se mete en líos con prestamistas. Si te quieres dar el capricho, como siempre, hazlo con cabeza y poca cantidad. Ponte un techo de gasto y no reinviertas las ganancias caso de tenerlas.

OTROS VICIOS. Alcohol, drogas e incluso prostitución son un desagüe en nuestras cuentas. Ya digo, no entraré en el placer que nos proporcionan, solo que hay que ponderarlo y ajustarlo a nuestra salud financiera, sobre la otra salud que cada palo aguante su vela.

R. Jordá