Invertir los ahorrillos. Perfil conservador

En realidad yo lo que quería era enterrarlo todo

En realidad yo lo que quería era enterrarlo todo

En el titular debiera haber puesto ahorros en lugar de ahorrillos, pero visto lo larga que está siendo la crisis, sumada a las subidas de impuestos y servicios generales, parece una auténtica heroicidad ahorrar y disponer de capital para plantearse invertirlo y sacarle un rendimiento.

En este post vamos a hablar de un inversor de tipo conservador. Nada tiene que ver con lo que uno ha votado en las elecciones. Es un tipo de inversor que no quiere arriesgar, que busca una rentabilidad modesta, sobre un 3,5% y un 5%, pero segura.

España nunca ha sido un país de ahorradores. En su día, cuando “atábamos los perros con longaniza”, el ahorro llegaba al 18% de la renta disponible. Naturalmente en estos años de crisis se ha producido una terrible pérdida de poder adquisitivo, hemos ido tirando de esos ahorros y su gestión se ha convertido en una prioridad. Antes firmábamos con alegría, como si no hubiera un mañana, y ahora lo miramos todo con lupa.

Ante todo hemos de hacer un aviso: hay que leer la letra pequeña, eso siempre, y si no se entiende habrá que buscar quien nos la explique. Ya no hay excusas. Después del escándalo de las preferentes el público ya debiera saber que el director de la sucursal, por muy familiar que nos resulte, puede no saber, ignorar u obviar el riesgo en el que estamos metiéndonos. Habrá que conocer la fiscalidad, las comisiones, la liquidez y naturalmente la rentabilidad que nos ofrecen. No olvidemos otra cosa. Para que la rentabilidad sea efectiva habrá de superar la inflación o estaremos perdiendo dinero.

  • DEPÓSITOS. Son las grandes estrellas del mercado inversor, sobre todo porque no son productos complicados, no precisan de un gran conocimiento. Hay otra ventaja, se llama Fondo de Garantía de Depósitos y nos va a asegurar hasta 100.000 € si vienen mal dadas, hay quiebra y si el banco donde hemos invertido es español. Si la entidad es extranjera las condiciones pueden cambiar. Por ejemplo, por ING responderá el Banco Central Holandés con hasta 200.000 € si hay dos titulares. Tras lo ocurrido en Chipre, tras las quitas y la puesta en cuestión de estas garantías, las aguas han vuelto a su cauce. Valga decir que terminar con esta seguridad sería una DEBACLE para un sistema financiero aunque no se pueda descartar.

Las entidades que necesitan captar dinero tienen fondos atractivos, de muy alta remuneración. Pero la calificación de esos bancos es muy mala y los riesgos que se corren, una vez más, son mayores. Si no queremos entrar por ahí vayamos a los bancos de toda la vida (BBVA, Santander, Caixabank) que son más “roñosos” pero que nos harán vivir más tranquilos. Tal y como están los tipos de interés, en mínimos históricos, no esperes grandes dispendios. En ocasiones te pedirán domiciliar la nómina o contratar un plan de pensiones. Una vez más y a riesgo de resultar pesado, hay que escudriñar la letra pequeña.

  • DEUDA SENIOR. Las empresas emiten bonos para captar capital que se pueden comprar en el Mercado de Renta Fija o en nuestra sucursal. Es una opción bastante segura y atractiva siempre que evitemos todo lo que suene a preferentes y a deuda subordinada. Vade retro satana. Buscaremos una empresa solvente, una blue Chip (los mejores del Ibex) a ser posible. Te pueden ofrecer un 1 o un 2,5% por 3 años. Hay otra ventaja, si baja la famosa prima de riesgo el valor de ese bono se incrementará en cuanto lo vendamos. Y hay un beneficio más, las empresas dejan de pagar dividendos antes que fastidiar a sus bonistas, en este caso sí tienes cierta preferencia.
  • RENTA FIJA. Podremos recuperar nuestro dinero en cualquier momento, pero lo suyo es mantenerlo porque son inversiones interesantes a largo plazo, quizá 3 años. Uno puede perderse ante la oferta existente. Casi 2.500 fondos nacionales y 700 extranjeros, tanto de las empresas como de las administraciones. En realidad prestas tu dinero y recibes un interés por ello. Serás un obligacionista, una especie de prestamista que ofrece su dinero con las condiciones que ellos te ponen.

Esta renta se dice fija, pero no lo es porque el interés sea siempre el mismo. De eso nada, de hecho y con los tiempos que corren va a varias mucho. Te hará estar pendiente de las páginas salmón. En realidad es fija porque tiene un plazo de vencimiento.

Con los fondos de renta fija privada también tendrás que mirar la solvencia, esa triple AAA que tantos disgustos nos ha dado con las letras, bonos y obligaciones que ofrece el Estado y que han llegado a estar por las nubes. Hoy por hoy encontrar esas calificaciones va a ser complicado. Ojo, cuídate de la calificación basura (los que están por debajo de BBB-), aquel que tiene gran riesgo de impago. Recuerda que la escala de calificación más habitual es, de mejor a peor: AAA, AA, A, BBB, BB, B, CCC, CC, C y D.

Rafa Jordá