LOS MICROPRÉSTAMOS

Jo, jo, jo. felices Fiestas amigos. Nos vemos en enero

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Desgraciadamente todos sabemos bien lo que es una hipoteca o un crédito al consumo. Si hablamos de nuestras finanzas personales es algo que debiéramos evitar pero que desgraciadamente suele resultar inevitable. Básicamente las entidades nos prestan un dinero y nos cobran un interés durante un periodo de tiempo hasta que consigamos devolverlo. Las condiciones varían, así como la cuantía y naturalmente la finalidad. Pues bien, en estos tiempos de crisis que nos ha tocado vivir se han abierto unas pequeñas vías de financiación. Resulta que el dinero que antes podías pedir a la familia y amigos escasea y de ahí surgen los llamados micropréstamos. Y no solo debemos informar de su naturaleza, hay que advertir de su peligrosidad.

¿QUÉ SON?. El grado de penurias al que están llegando nuestras cuentas con esta crisis ha hecho que mucha gente agote sus ahorros y llegue a mediados de mes, ya no finales, con lo justo para ir tirando. Además el grifo habitual de crédito se ha cerrado y aunque ahora parece que empieza a abrirse lo hace muy lentamente, tanto para empresas como para particulares. Pues bien, un micropréstamo en una pequeña gotera. No te va a servir para pagar un gran viaje, cambiar la cocina o una operación de estética porque para eso ya están los créditos al consumo. El micropréstamo se encargará de los gastos menores.

Estos pequeños empréstitos suelen estar entre los 50 y los 600 €  y ofrecen un plazo de devolución mínimo inferior a un mes, en algunos casos 45 días. El producto, no confundir con los microcréditos al tercer mundo, te lo ofrece una empresa legal pero no una entidad bancaria. Ellos van a darte todas las facilidades sin pedir casi documentación e incluso pudiendo solicitar el dinero por internet en solo unos minutos. El ingreso lo vas a poder tener en el mismo día que lo solicites y en la cuenta indicada. Hasta ahí todo bien. Sencillo, inocuo y rapidísimo.

PELIGROSIDAD. Por una lado y aunque los bancos estén saliendo de la crisis muy descreditados (irónico), la empresa que te da ese microcrédito no es una entidad financiera. Ojo, es un negocio legal, no tienes más que hacer la búsqueda por internet y verás la cantidad que hay. La compañía está inscrita en el registro mercantil pero el Banco de España no se ocupa de sus negocios por mucho que estos sean prestar dinero. Por así decirlo, estas empresas entran en nuestra vida por ciertos resquicios legales y el máximo supervisor, nuestro “Primo de Zumosol” que a veces se distrae, no puede ponerles la mano encima. Y esto, aunque parezca mentira, es muy importante.

Habrá quien diga que tanto estas entidades como los bancos se dedican a la usura de igual manera y con parecidos métodos, pero no. El pesimismo actual tiende a relativizarlo todo, a hacer tabla rasa, y en este caso, aunque suenen parecidos, no lo son.

Esa mínima cantidad que solicites y no dudo que te puede sacar de un aprieto, va a ir con un tipo de interés MUY agresivo. Y eso aunque en la publicidad te hayan puesto palabras hermosas como “sin comisiones, sin intereses, fácilmente, dinero al instante”. Puede que te encuentres con un tipo del 2.000% y si tienes una mora al devolverlo (actualmente la bancaria está en un 12%), agárrate los machos. Se han documentado intereses leoninos del 14.000 %  TAE que actualizan la usura medieval a estos tiempos que corren. Y también se sabe de ciertas amenazas y coacciones para la devolución de estos micropréstamos a las empresas menos escrupulosas.

Ya hay asociaciones de consumidores pidiendo su fin o al menos su regulación. Si no te queda más remedio procura que sea por un buen motivo. Para una urgencia. Y como siempre devuélvelo cuanto antes y haz lo posible para no necesitarlo nunca jamás.

Rafael Jordá