TRUCOS DE AHORRO (RESTAURANTES).

ave feliz rellena de lechón encebollado sobre cama de arena y fumet de espuma de lluvia con papas fritas

ave feliz rellena de lechón encebollado sobre cama de arena y fumet de espuma de lluvia con papas fritas

Vaya por delante que el mejor truco que vas a encontrar para que mes tras mes te salga un saldo positivo, para ahorrar en definitiva, es el control. Saber lo que ingresas, lo que gastas y poder planificarte el futuro en base a esos mimbres. Ese es nuestro negocio, el de www.austere.es . Sus herramientas principales te permiten tener controlados de un vistazo tus dineros y hacerlo como un juego.

En anteriores post enumeramos varios trucos que te permitirán reducir el capítulo de gastos, como la calefacción o la electricidad. Pues bien, hay otro muchos, muchísimos que atañan a cualquier otra faceta de nuestra vida y que pueden marcar la diferencia. Hoy vamos a mimar el bolsillo y el estómago.

DESCUENTO EN RESTAURANTES. El nuestro es uno de los países donde más de sale y en consecuencia el que tiene más proporción de locales dedicados a la hostelería del mundo. Aunque parezca mentira es un apartado de gasto importante para algunas economías por eso han surgido web que ofrecen cupones de descuento que te permiten seguir saliendo de casa. Se trata de portales como www.groupon.es , www.cucharete.com , www.restalo.es  o  www. groupalia.es  pero hay algunos más. En ellos encontrarás restaurantes que quieren promocionarse y darse a conocer con buenas ofertas. Ellos marcan un precio, a veces por debajo del coste si sumamos la comisión del portal. Los menús que nos van a ofrecer no tienen que ser peores que los habituales; es más, normalmente son los de degustación con sus mejores especialidades.

Ojo, tu cupón está sujeto a la disponibilidad de espacio del restaurante. Tienes unos meses para canjearlo pero habrá que reservar mesa, llevar el papel con el código y avisar nada más llegar que vienes con descuento. El servicio y la calidad son lo que se ofrecen los clientes habituales sin descuentos. Doy fe.

TRUCOS PARA EVITAR EN LA CARTA. Aunque parezca mentira una carta de un restaurante está llena de “trampas de marketing” muy astutas que conviene tener en cuenta. Hay platos que el restaurante quiere que pidamos y otros que están de relleno. La idea es llevarnos a esos primeros.

Empecemos por los  nombres. Resultan sugerentes y apetecibles lo que no significa necesariamente que sean sanos, satisfactorios o baratos. Si el nombre del plato es largo y atractivo se estima que se venderá un 30% más. También fíjate en el precio, si está seguido de la descripción y centrado, es decir, no está en una columna, no podremos compararlo con el resto y elegir el más barato. También pueden colocar uno con un coste altísimo y otro justo al lado que sea alto pero nos parezca “de oferta” en comparación. En el restaurante afinarán tanto que pondrán una música lenta para que estés más tiempo y que desees pedir más cosas, sobre todo el postre que suele ser el plato que deja más margen. Tampoco tendrán decimales, ni símbolos de € o $ porque nos crea “mala conciencia”.

Otros platos rentables suelen colocarse en la parte derecha superior de la carta, ahí están los que ellos quieren venderte o los primeros y últimos de cada bloque. En los platos que hay entre medias no nos fijamos tanto. También pueden intercalar el plato caro entre los sencillos para que nos fiemos de la descripción. Al restaurante le interesará que pidamos los subrayados, recuadrados o sugeridos. El color de las paredes también te incitará a comer y pedir platos salados te llevará a beber más. Y ojito con la carta de vinos y las sugerencias porque un snobismo innecesario te puede amargar la noche.

Piensa también de dónde salen las macedonias, las croquetas, la carne picada, ciertos purés, ciertas salsas maquilladoras y lo rentables que son estos platos si son reciclados.

Y naturalmente, siempre que sea posible, no elijas productos fuera de temporada.

COMER EN CASA. Es obvio, no vamos a negarlo. Comer en casa es un gran ahorro, unos 150 o 300 € al mes. Evitamos un transporte, desde luego, pero es que además al final te acabas enredando y gastando en copas.  No hace falta abundar mucho en el coste que tiene para un restaurante cocinar un plato de raviolis, pagando material, camareros, cocineros, maîtres, impuestos, consumos, alquileres e incluso la música que te hace más llevadera la velada. Hacerlo en casa no será tan “mágico” pero si más íntimo, barato y hasta sano. Está claro que la sofisticación y el sabor del plato no serán los mejores (aunque conozco casos en los que sí), pero la calidad y la cantidad lo serán.

Si, aún así, te quieres dar el lujo en un restaurante porque allí lo hacen mejor, recuerda que ya no te van a mirar con mala cara si pides que te pongan la comida para llevar. Es algo bastante habitual y comer las sobras  de un ave feliz rellena de lechón encebollado sobre cama de arena y fumet de espuma de lluvia con papas fritas el día siguiente difícilmente lo va a empeorar.

Rafael Jordá