TU PRESUPUESTO

Yo te mato. 250€ de gimnasio, 730€ de ropa, 1.121 de dentista, 79€ de peluquería... tu eres idiota.

Va a sonar oportunista, lo sé. Hablar de elaborar un presupuesto de tus cuentas a primeros de año, en plena cuesta de enero, no es muy original. No voy a ganar un premio al despiste. Eso desde luego. Pero hay que hacerlo y no se me ocurre un mejor momento en el año. Quizá septiembre, cuando empieza el curso, un momento clave para nuestra economía, sobre todo para los que tenemos niños.

Hablábamos hace unos días, antes de las fiestas, de la necesidad de tener una educación económica y sobre todo de meterle mano a los gastos. El objetivo es y será siempre ahorrar para poder vivir felices. Bien está que conozcas tus ingresos, que seguro los conoces, pero lo importante, lo mollar, siempre serán los gastos y estos naturalmente deberán ser menores. Sí o sí. Para elaborar ese presupuesto del que hablamos vamos a tener que mirar y remirar el extracto del banco, facturas, etc. Piensa que, por ejemplo, la salud económica de una empresa pasa por ese control, mejor cuanto más exhaustivo. Si quieres triunfar deberás llevar tus dineros como si de una sociedad se tratase, es decir, con un presupuesto.

www.austere.es te ofrece una herramienta básica para que tengas ese presupuesto y solo haya que “alimentarlo” con tus datos. Es interesante que te ofrezca de un vistazo la situación de tus cuentas y te permita hacer una previsión de los gastos futuros para organizarte. Naturalmente puedes hacerte uno a mano o en una hoja de cálculo de Excel y complicarla hasta el infinito. Pero ojo, si lo complicas demasiado se te van a quitar las ganas de rellenarla, te vas a desmotivar.

Yo te mato. 250€ de gimnasio, 730€ de ropa, 1.121 de dentista, 79€ de peluquería... tu eres idiota.

Yo te mato. 250€ de gimnasio, 730€ de ropa, 1.121 de dentista, 79€ de peluquería… tu eres idiota.

DISEÑAR EL PRESUPUESTO.  En primer lugar deberán estar bien diferenciados los ingresos de los gastos. No hay que extenderse demasiado explicándolo. Debiéramos tener muy claro qué va en qué sitio. En ingresos pondremos cualquier tipo de sueldo, intereses, extras, ayudas, pensiones, etc.

Los gastos, como ya dije, serán más complicados. Ante todo hay que tener muy claro los que son fijos, los corrientes y los ocasionales:

  • Fijos como la electricidad, la letra de la hipoteca, los seguros, alquileres y demás gastos irremediables. Son los más importantes para tener en cuenta en tu presupuesto. Ten muy en cuenta saber cuándo los tienes que pagar para ir preparando tus cuentas y afrontarlos.
  • Corrientes que son aquellos no obligatorios, como pueda ser el gasto en ropa, alimentación o en el gimnasio.
  • Ocasionales, aquellos que se podrían eliminar o reducir perfectamente. Aquí podremos meter vacaciones, cines o restaurantes.

Una vez tengas metidos estos datos en cada celda mensual el saldo debiera ser positivo. Si no es empieza a suprimirlo y que sea por estos últimos, por los ocasionales. Si no hay manera y seguimos en negativo ve subiendo. Si vas sobrado siempre podrás competir contra ti mismo y mejorar los márgenes procurando que no empeore tu nivel de vida. De corazón espero que este sea el caso de todos nosotros.

También podrás ver claro cuáles son los mejores y los peores meses para tus cuentas, y en base a esa información modificar pagos y planearte.

Cuanto más detallado sea tu presupuesto, cuanto más datos metas, más control tendrás de los dineros y esa sensación es MUY placentera. Es la tranquilidad, la libertad y eso no le estorba a nadie. Puede resultar muy interesante que compares cada uno de esos capítulos con amigos y conocidos o con la media que publicamos en www.austere.es que es la del Instituto Nacional de Estadística. Procura no mentir con tus datos por muchas ganas que tengas de ver siempre sobresalientes. No te puedes hacer trampas a ti mismo. Al final puedes convertirlo en un hobbie, puedes motivarte con ello y sacarle un disfrute extra a tu meticulosidad.

Rafael Jordá