UN VIEJO CONOCIDO, EL PIB

jorda-noe

Si hay que buscarle algún efecto positivo a esta larga crisis yo lo tengo bien claro: la gente le ha cogido el gusto a la economía. He observado que el personal busca información, le gusta hablar de ello y, desde luego, se preocupa por los datos y las teorías que circulan por ahí. A la fuerza ahorcan. Aunque parezca mentira ese interés va en beneficio de todos, la economía de cada uno en particular y de la general. La mejor prueba de ello han sido las cifras, recientemente publicadas, sobre la riqueza de las familias y el endeudamiento. Son datos para la esperanza y para estar muy contentos. Durante la crisis el sector privado, ya sean las empresas o las familias, redujeron mucho su deuda … otra cosa fue el sector público. Para ellos la deuda bajó un 5,7% respecto a 2013 y viene a ser la cifra más baja desde 2006. Pero es que a la vez, según nos cuenta el Banco de España, la riqueza ha crecido un espectacular 26,19% subiendo las participaciones en depósitos y acciones de las empresas. Son cifras opinables, eso seguro, pero son buenas per se.

Otra cosa curiosa que ha ocurrido tras esta crisis es que ha quedado claro que la economía, aunque maneja números y más números, no son matemáticas, no es una ciencia exacta y por ese motivo los economistas tiene dificultades para acertar. Hoy en día todos se jactan de haber predicho la crisis con años de antelación, cuando la gente se saltaba las páginas salmón de los periódicos. Todos los economistas lo supieron y tenían grandes recetas para evitarlo, todos lo tienen muy claro, pero en realidad son pocos, muy pocos, los que recuerdo acertados en sus predicciones.

Por ese motivo y porque también la gente de la calle ha pasado a hacer predicciones en la macroeconomía como si fuesen alineaciones en la selección nacional, creo que hay que aclarar ciertos conceptos que están en boca de todos e ir más allá del diccionario económico. Por eso hoy toca el PIB.

EL PRODUCTO INTERIOR BRUTO. Esta es la cifra más leída, la más repensada y mencionada de todas. Se trata de un PRODUCTO porque muestra el valor de la producción de una economía, INTERIOR porque cuenta los productos finales del propio país y BRUTO porque no tiene en cuenta ni la amortización ni la depreciación. Todo esto no dice nada, lo sé, y además respondería a una fórmula que escribiré pero que naturalmente ninguno vamos a realizar.
PIB=Consumo+Inversión+Gasto Público+ (Exportaciones-importaciones)

Hablamos de un dato trimestral y grosso modo mide el crecimiento y la riqueza de un país. Se calcula sumando el valor de los servicios y mercancía producidos por las empresas y personas durante un periodo de tiempo determinado. Mide la riqueza de ese país pero no toda, desgraciadamente se deja cosas en el tintero. No cuenta, por ejemplo, las universidades, las costas, los hospitales, los bosques, etc, sería más bien un cálculo del valor de las mercancías finales y esto vendría a significar que es injusto. La mejor prueba de ello sería ver el listado de naciones según su PIB nominal (La cantidad de PIB total). Cada organismo da unas cifras distintas y otro tanto ocurre con los países.

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Naturalmente para que esa cifra nos diga algo hay que compararla con muchas otras, de otros periodos, y se puede retorcer al máximo. Aquí se plantea un nuevo problema, el dato de crecimiento del PIB de 2010, por ejemplo, no se puede comparar con el de 2014 porque los precios de uno y otro eran distintos. Por ese motivo se establece un PIB real, de precios constantes y otro nominal con los precios corrientes.

La cifra del PIB tiene muchos detractores e incluso hay quien la quiere sustituir por una Felicidad Interior Bruta que debiera acercarse más al sentir de la calle. Aunque suene a broma no lo es, la democracia más joven del mundo, Bután, estableció una Felicidad Nacional Bruta en 1972. Este índice mediría la promoción del desarrollo socioeconómico, la cultura, el medio ambiente y el buen gobierno. Hay que señalar, sin malicia, que en este índice Bután sale mucho mejor situado que en el del PIB nominal.

¿QUÉ NOS CUENTA EL DICHOSO PIB?. Pues si es positivo significará que la economía va bien, es decir, que las empresas producen más, crecen, necesitan inversión, necesitan contratar gente y gracias a todo eso baja el desempleo, se puede exportar y hacer que la balanza comercial nos sea beneficiosa.

Si el índice es negativo todo se complica, nos estamos endeudando, produciendo cada vez menos, mandando gente al paro y empobreciéndonos paulatinamente. Es decir, la pesadilla que hemos sufrido en nuestras carnes durante estos 7 interminables años. Ha sido una crisis como no se ha visto en décadas, que esperemos tarde en volver y que si lo hace, nos pille más preparados.

Rafael Jordá